En las últimas décadas, las autoridades políticas y los círculos académicos –principalmente universitarios– de los países desarrollados y subdesarrollados, han manifestado un creciente interés por promover la innovación y el desarrollo de proyectos de emprendimiento.

El emprendimiento empresarial favorece la reactivación económica. Mundialmente es reconocido como un recurso para enfrentar el problema del desempleo que, a su vez, propicia una mejor redistribución del ingreso y la riqueza. Todo ello es posible si la tarea se emprende con una mente abierta, creativa y con una disposición total a la innovación.

El modelo educativo del ITESO (MEI) en el apartado de Saberes Universitarios propone en el punto B1.2 Competencias profesionales comunes, entre ellas el tema de Innovación y Emprendimiento:  “Un emprendedor es una persona que busca constantemente el cambio y la mejora dentro de todos los ámbitos en los que se desenvuelve. Esto implica tener una actitud abierta, diferente, de búsqueda, de mejora, de innovación, comprometida con lo que hace, pero no solamente, exige también el desarrollo de habilidades para concretar ideas y proyectos”

Al final de este curso el estudiante conocerá una estructura lógica, crítica y convincente que le permitirá desarrollar proyectos de diferentes índoles o bien, de emprendimiento e innovación con una mayor orientación al mercado o a la aplicación de metodologías de innovación dentro de una empresa (intra-emprendimiento).

Además de obtener nuevos conocimientos, el docente, quien asume el rol de coach y facilitador, espera que todos los estudiantes vean esta asignatura como una importante oportunidad para desarrollar un conjunto fundamental de habilidades y actitudes que son importantes para los ejecutivos actuales y potenciales emprendedores.

La retroalimentación positiva así como la crítica constructiva son fundamentales para apoyar a los estudiantes a desarrollar habilidades de tolerancia al riesgo y a la frustración.