A mediados del siglo XX, como resultado directo de las prácticas de la medicina nazi, surgen las preguntas por las posibilidades de regulación de las prácticas médicas. Siempre de la mano de la legalidad y de los avances científicos; porque se estaba condenando a médicos por haber buscado el conocimiento, entonces, ¿No deberíamos buscar el conocimiento? ¿Qué conocimientos sí es posible investigar? ¿Por qué censurar el avance científico?

Las respuestas no han sido ni claras, ni unívocas,  con el avance de la ciencia, con el surgimiento de nuevas disciplinas –como la biología molecular–, han surgido nuevos debates.

No han faltado los dilemas por la legitimidad de las opiniones: ¿Quién tiene derecho (¿conocimientos?) para opinar sobre estos temas? ¿A quién deberíamos tomar en cuenta y a quién ignorar?

Este curso busca detenerse en los dilemas clásicos que enfrenta la bioética, además de analizar las prácticas biomédicas  contemporáneas, específicamente en dos vertientes: ética clínica y ética de investigación biomédica.